martes, 17 de marzo de 2015

En situaciones incomodas veo el techo y esta él;
tan blanco, con manchas, con ganas de limpiarlo o de cambiarlo.
¿Qué hago?
Vuelvo a mirar y me encuentro con unas arañas,
caminan para allá y para acá,
se detienen a hablar y luego se van
y pues él sigue en el mismo lugar.
Maldito techo blanco y manchado.

ICHR

martes, 7 de mayo de 2013

Frases y Pensamientos

Todo hombre es tonto por lo menos cinco minutos al día; la sabiduría consiste en no rebasar el límite. «Elbert Hubbarf»

Nunca creas q lo evidente es la verdad. «William Safire en Sleeper Spy»
“Canta, baila, rie, llora, sueña y vive intensamente antes que baje el telón y la obra de tu vida termine sin aplausos" Charles Chaplin"

"Al final, no recordamos las palabras de nuestros enemigos sino el silencio de nuestros amigos." Martin Luther King"

En situaciones incomodas veo el techo y esta él;
tan blanco, con manchas, con ganas de limpiarlo o de cambiarlo.
¿Qué hago?
Vuelvo a mirar y me encuentro con unas arañas,
caminan para allá y para acá,
se detienen a hablar y luego se van
y pues él sigue en el mismo lugar.
Maldito techo blanco y manchado.
 ICHR

Imagenes

lunes, 6 de mayo de 2013

Tecnología Educativa



Descripción: C:\Users\Usuario\Documents\Respaldo\Documents\IMAGENES\unefm.gifUNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL
“FRANCISCO DE MIRANDA”
ÁREA: CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN
MENCIÓN: LENGUA LITERATURA Y LATÍN
U.C: TECNOLOGÍS EDUCATIVA
MIRIMIRE-ESTADO FALCÓN




La Tecnología
Herramienta Util Para La Educación




Profesora:                                                                                         Bachiller:
Norvis Contreras                                                                              Isamar Hidalgo
                                                                                                          



Mirimire-Febrero 2012
La tecnología educativa,
 Es una disciplina que brinda un marco conceptual y metodológico
para rescatar producciones culturales elaboradas inicialmente con otros fines.
 También se ocupa de descubrir la potencialidad educativa de los distintos medios de comunicación.
(M. Libedinsky)

Las nuevas tecnologías de la informática y la comunicación han entrado en la vida cotidiana de las personas, constituyendo prácticas de tecnologías educativas que se articulan en la tríada sociedad – cultura – educación, a través de diferentes artefactos y lenguajes mediadores.
Así pues, la enciclopedia de pedagogía práctica, (834) dice que "la tecnología educativa se entiende básicamente de dos maneras. La primera como una tecnología en la educación referida al diseño, desarrollo e implementación de técnicas y materiales (productos) basados en los nuevos medios tecnológicos (tecnología de la información y la comunicación) destinados a promover una enseñanza eficiente y eficaz que contribuya en definitiva a resolver los problemas educativos. La segunda, como una tecnología de la educación modelo teórico – práctico para el desarrollo sistemático de la instrucción, caracterizado como un proceso de planificación y gestión de la enseñanza en que se aplican principios científicos (definición de teorías de aprendizaje, diseño del currículum, selección y producción de materiales, evaluación de los resultados…)” es pues de estos conceptos que se obtiene la finalidad de la tecnología educativa, que consiste en contribuir a la resolución de problemas y mejorar las practicas pedagógicas.
Asimismo, el desarrollo de las nuevas tecnologías de la informática y de la comunicación (Tics) ha impartido profundamente en la sociedad actual, provocando importantes cambios, tantos sociales como culturales. Al incorporar dichas tecnologías, se busca aprovechar la influencia que tienen los medios de comunicación y la tecnología en la formación extraescolar, estableciendo un puente entre la escuela y la realidad social de los estudiantes. Las propuestas de enseñanza colaboran de esta manera para reconstruir y resignificar la información que los estudiantes adquieren fuera del ámbito escolar.
Naturalmente este acontecimiento se ha visto reflejado en el ámbito escolar. Incluso muchos educadores y pedagogos las consideran como determinantes en la mejora de la calidad de los procesos de enseñanza – aprendizaje.
Los docentes reconocen como habitual el empleo de recursos didácticos, entre los que podemos destacar el pizarrón, los mapas y las láminas, sin embargo la utilización de recursos como las filminas, los videos, las imágenes, las películas y los medios de comunicación y las computadoras son elementos influyentes a la información que obtienen los estudiantes. Estos medios, favorecen la retención, mejoran la percepción, modifican las actitudes y sobre todo dinamizan la participación. Muchos de los materiales videográficos, por sus características audiovisuales, suelen atraer especialmente la atención y despertar diversos estados de emoción en los estudiantes, con el fin de establecer un proceso de acercamiento y de producción del conocimiento.
Sin embargo, debemos tener en cuenta que las nuevas tecnologías de la informática y de la comunicación (Tics) deben ser utilizadas con mucha prudencia y sensatez para que las practicas pedagógicas promuevan aprendizajes verdaderamente significativos. Por ello, resulta necesario que los docentes se capaciten en su manejo, para que sus estudiantes obtengan los logros significativos que esperan.
Es importante mencionar, que a la hora de preparar la clase, los docentes cuentan con una gran variedad de recursos que pueden ser incorporados durante el desarrollo de la misma clase. Tanto los recursos audiovisuales como los recursos informáticos, los experimentales y los medios de comunicación, contribuyen sin duda a dinamizar las propuestas enseñanzas. La incorporación de nuevas tecnologías de la informática y de la comunicación (Tics) y la informática en general y de internet en particular, deben estar al servicio de proyectos de enseñanza vinculados a la vida de los estudiantes, preparándolos para el presente y futuro, en marco de las estrategias y los conocimientos necesarios para afrontar a la sociedad del siglo XXI.

Lo que no reemplaza la tecnología



La tecnología educativa no nace con el uso de la computadora en el aula. Una mirada nostálgica al uso del pizarrón y la tiza nos permite reencontrar la trascendencia de la tarea docente y la convicción de que no hay recurso, por eficiente que sea, que reemplace la mirada, la voz y los sueños de los maestros.
Siempre vieron mi fondo negro. Alguien sugirió que si me pintaban de verde, la vista de los alumnos estaría más descansada. Tal vez. Las tizas me recorrieron siempre hasta lo que la altura de los docentes lo permitía.
De tantos cálculos combinados y análisis sintácticos escritos en mi piel rugosa queda sólo el polvo blanco que el borrador dejaba caer en cada cambio de hora. El maestro que se atrevía a dibujarme un paisaje, con todos los detalles y las tizas de color de que disponía, encendía siempre los ojos de los más chicos.
Ecuaciones, abecedarios y reglas ortográficas. Poesías, oraciones unimembres y cuadros sinópticos. La tabla del 7, las regiones geográficas y los problemas de regla de tres simple. Cada hora un tatuaje distinto sobre mi piel rugosa. Fecha y fechas. Números de ejercicios y "Hoy es un día nublado" con la cara aburrida de un sol casi tapado por un nubarrón gordo.
Siempre listo y en silencio. ¿Quién más que yo supo la intimidad de cada clase? Alumnos preferidos y denigrados. Preguntas curiosas. Gestos casi heroicos en el ejercicio de la docencia. Pero también vi alumnos humillados y muchos llantos en un rincón escondido de ¡aula. Risas. Promesas de un año lectivo intenso y aprovechado al máximo. Objetivos perfectamente logrados. Otros años vi los mismos ejercicios de ¡año anterior copiados de la misma carpeta didáctica con la misma cara de aburrimiento.
Muchachas jóvenes ensayaron sus letras de maestra con pulso tembloroso y animado a la vez. Buscaban la caligrafía que sólo les daba mi amplia superficie. "¿Por qué todos los maestros tienen la misma letra en los pizarrones?", preguntó alguna vez un petiso de flequillo rebelde sin lograr una respuesta convincente de su maestra. Yo tampoco la tenía.
¿Debo decir que mi nombre proviene de una familia de prosapia relacionada con la geología? ¿La geología? Sí, señor.
Algunos dicen que la palabra pizarra proviene del latín fissus: hendido, abierto y otros comentan que viene del vasco (pizarri).
Atribuyen la primera etimología al hecho de que las pizarras suelen encontrarse en suelos trastornados donde forman capas que alternan, en general, con lechos de gres. Encierran con frecuencia gran cantidad de restos orgánicos fósiles. Resisten al aplastamiento, a los agentes atmosféricos, al fuego de los humos ácidos, al aire marino.
A fines del siglo pasado el Diccionario Enciclopédico Hispano Americano de Literatura, Artes y ciencias, editados en Barcelona en 1894, decía que la pizarra, entre otras varias acepciones era un "trozo de este tipo de roca oscura algo pulimentado, de forma rectangular y ordinariamente con marco de madera, en que se escribe o dibuja con yeso o lápiz blanco".
El pizarrín, por otra parte, era una barrita de lápiz o de pizarra que se usaba para escribir o dibujar en las pizarras de piedra.
Su prima hermana, la tiza, mi socia inquebrantable, era ya en el siglo pasado sinónimo de escritura y magisterio: en las academias y escuelas se le daba la función de "lapicero", es decir, el de elemento de escritura sobre superficies más amplias que el de la hoja del estudiante. Se le solía llamar también "Clarión".
Las condiciones que se exigían a la tiza o clarión, que en aquella época se elaboraban con procedimientos cuasi artesanales, eran "que se borre fácilmente y que a pesar de esto tenga la suficiente consistencia para poder escribir con ella, que señale bien sin hacer esfuerzo alguno y sin arañar el encerado... “(¿Pasarán muchas tizas de hoy en día estas pruebas de calidad?) Para conseguir estas propiedades debía estar "exenta de arenilla y caliches". Se preparaba el polvo con tierra arcillosa blanca, mezclada con distintos minerales de los que no podía faltar el yeso. Una vez preparada se podía ya amasar con agua hasta formar un barro espeso con el que se hacían las barritas.
Lo mío es menos erudito y mucho menos geológico. Me llaman pizarrón, por lo general, en las Antillas, en Argentina, Uruguay y Venezuela. 
Me dicen también "encerado" y soy a menudo un cuadro encerado (aunque no lo crean, en algunas partes soy de hule o lienzo barnizado de negro) y, la más de las veces, soy de madera pintada.

A comienzos de este siglo muchas aulas estaban rodeadas por hermanos míos. Es decir, no ocupaba solamente el lugar de privilegio al frente de la clase, sino que también ocupábamos las paredes laterales del aula. ¿Para qué tantos pizarrones? Los nuevos tiempos exigían bastante trabajo de los chicos y mayor actividad del alumno. Para eso yo era una herramienta fundamental, y tenerlos ocupados en prácticas de cuentas o dictados a muchos alumnos a la vez, era una costumbre muy frecuente, ya que en los laterales de las aulas podían ubicarse muchos chicos que practicaran dictados, multiplicaciones o divisiones por tres cifras. Lo que fuera...
Y aquí me ven, todavía disfruto de buena salud. ¿Que la tecnología me puede desplazar? No lo creo. Ahí tienen, para botón de muestra, a mis sobrinos electrónicos. A mis primos de fórmica, para que las tizas descansen un poco y para que trabajen los pulmones. Allí andan dando vueltas otros que permiten tener copia en papel de lo que se ha escrito sobre ellos.
¿Tizas digitales? ¿Encerados de vidrio? Quién sabe. Hacia allá vamos. Nosotros somos lo de menos porque... ojo... lo que es ¡reemplazable es quien escribe sobre nosotros. Aquí no pueden faltar alumnos. Y... por más que algún tecnólogo quiera reemplazarlos, no pueden faltar los docentes. De ellos, 0 por ellos y para ellos es todo nuestro trabajo. Nosotros somos testigos mudos de lo que ellos hacen. No tenemos palabras ni ideas. No somos el centro de sus universos. Lo son ellos. Por más chips y pantallas de cristal líquido que nos instalen. Lo más importante seguirá siendo el color de sus sueños sobre cualquiera de nosotros. Y esos sueños brillan tanto sobre una pizarra descascarada como sobre un monitor de última generación.
No habrá corazón digital que lo reemplace.
Colaboración de Angie Vidal
Lima, Perú